Quien te viera… jajajaja
Publicado por: djkodi el Junio 12th, 2007
Roma, 11 jun (EFE).- El senador Gustavo Selva anunció hoy su dimisión, con una carta al presidente de la Cámara Alta, Franco Marini, tras el aluvión de críticas por haber fingido un malestar y hacerse llevar en ambulancia para llegar a tiempo a un programa de televisión en directo.
Ahora el Senado debe decidir, en sesión plenaria y por votación, si admite la dimisión de Selva, del partido Alianza Nacional en la oposición, aunque no existe la tradición de que se acepten.
Los hechos se produjeron el pasado sábado, cuando una parte de Roma estaba cortada a la circulación debido a la visita del presidente estadounidense, George W. Bush, lo que hizo muy difícil los desplazamientos en automóvil.
Selva indica en la carta a Marini que no quiere hacer recaer en el Senado sus “eventuales culpas políticas” y sus “posibles errores”.
El senador explica en la misiva que fue acomodado por una enfermera en la ambulancia, que él no había pedido y que estaba en el patio de la sede del Gobierno, donde se celebró la rueda de prensa conjunta de Bush y el primer ministro Romano Prodi.
Fue el propio Selva, de 81 años, quien contó lo ocurrido en el programa de televisión al que estaba invitado, lo que ha desencadenado una lluvia de duras críticas por parte de otros parlamentarios y de la ministra de Sanidad, Livia Turco, que calificó el hecho de “irresponsable e indigno”.
El senador fingió sentirse mal para ser trasladado en una ambulancia al que sería el domicilio de su cardiólogo, pero en realidad era un lugar cercano a la sede del canal de televisión.
Los servicios de urgencia que atendieron al senador realizaron un informe, citado por medios locales, en el que aseguran que Selva mantuvo un comportamiento “amenazante y ofensivo” contra el personal de la ambulancia, a quien empujó y amenazó verbalmente.
Selva se negó a ser atendido en el hospital más cercano y amenazó con hacer despedir a la enfermera si no se le llevaba a la consulta de su cardiólogo, según el informe.
Una vez en el destino, el senador se arrancó los cables y salió “a toda prisa de la ambulancia seguido por el personal médico” hasta un edificio, donde los facultativos preguntaron en la portería por el cardiólogo, para descubrir que se trataba en realidad de un estudio de televisión.
La ocurrencia de Selva coincide con el debate abierto en el país sobre los costes de la política y los privilegios que tienen los parlamentarios, tras la publicación del libro “La Casta”, que trata de ese asunto.

