PRESUMEN CAPTURAS;CALLAN LIBERACIONES…
EL UNIVERSAL Los dejaron ir. Aunque de sus capturas hay fotos, se dieron conferencias de prensa y hasta las autoridades de todos los niveles las celebraron como triunfos oficiales en la guerra contra el narcotráfico. A algunos se les detuvo con armas, en enfrentamientos o persecuciones, a otros con cargamentos de droga o bien con dinero proveniente del narcotráfico. Pero el hecho es que en al menos seis casos diferentes, personas acusadas de narcotráfico quedaron en libertad y ni la Procuraduría General de la República (PGR), ni el Consejo de la Judicatura Federal (CJF) u otras autoridades, tienen o dieron alguna explicación.
Cada uno de los seis casos revela que hasta ahora no hay abierta o en curso investigación alguna sobre cómo ocurrió la liberación de Sergio Peña Mendoza, El Concorde, Jorge Luis López Priego, Juan José Vázquez Marín, El Orejón, los tres acusados de pertenecer al grupo criminal de Los Zetas. Pero igual sucedió con el presunto integrante del cártel de Tijuana Omar Fernando Hidalgo, La Barbye, o el sicario “fantasma” de La Familia Michoacana, Ricardo Montelongo Soriano, y el piloto colombiano ligado al cártel de Sinaloa que transportó cinco toneladas de cocaína, Carmelo Vázquez Guerra.
Documentadas, las historias de estos seis narcotraficantes dan cuenta de una serie de irregularidades, acciones misteriosas que en algunos casos aún no tienen un final. Sin embargo, el hilo conductor de la vida de algunos de estos hombres es reincidir en sus actividades delictivas, incluso en sitios remotos como Guinea-Bissau. Lo cierto es que —según información oficial— en ninguno de los casos de libertades inexplicables hubo sanciones dentro de la cadena de responsabilidad en el ámbito del Ministerio Público de juzgados federales o estatales.
"Lo que se obtiene con violencia, solamente se puede mantener con violencia.."
